CEAW cuenta con el apoyo en el artworks y ilustraciones de Ohsprey, líderes en la publicación de libros sobre historia militar. Las fotos o ilustraciones son de gran calidad. El motor gráfico es un mapa 2D del teatro de operaciones de la Vieja Europa. En este mapa tenemos toda la información que precisamos para llevar a cabo nuestra tarea. En la parte superior encontramos los valores económicos de nuestro bando, tales como la producción, los recursos humanos o la capacidad ferroviaria.
Más abajo tenemos el minimapa, la información del hexágono en que nos encontremos o la unidad seleccionada y los diversos botones que nos llevan a otros paneles del juego como el de investigación. Los diversos niveles de zoom nos permitirán siempre tomar la mejor decisión, y así, trazar los movimientos de pinzas para cercar al enemigo. Las unidades son pequeñas ilustraciones en 2D, y al clickar sobre ellas, se iluminarán todos los hexágonos adyacentes hasta su máximo valor de movimiento. Al ampliar el zoom, las unidades se convierten en fichas, fácilmente reconocibles después de unos minutos de juego. En pocos casos deberemos disminuir el zoom del juego, ya que la mejor visión es la más alejada del mapa. CEAW cuenta con el motor gráfico perfecto para lo que es, un juego de estrategia por turnos. Y su aspecto nos recuerda bastante, al de un juego de estrategia de tablero. Así pues, el apartado gráfico del juego es correcto, ya que estamos ante un sistema de juego que no requiere gráficos espectaculares.
El juego cuenta con una banda sonora principal correcta. Este apartado más que, adolecer de calidad, adolece en la variedad, y pasadas unas horas de juego, es normal que pueda llegar a hacerse un tanto repetitiva. Sin embargo, repetimos, es una buena banda sonora. Por otro lado, el sonido de las unidades y combates es sencillo y adecuado a la acción.
Commander: Europe at WarCEAW ofrece un buen puñado de horas de juego, donde deberemos realmente hacerlo bien si queremos conseguir la victoria. Empezaremos por elegir un bando: el Eje o los Aliados. Cuando empezamos con uno de los dos, no tenemos el control directo de todos, a menos que todos los países estén en guerra contra el enemigo. Por ejemplo, si empezamos en el escenario de 1939, aún no tenemos el control de la URSS o EEUU y sí el de Francia y Reino Unido. En cuanto un país de nuestra alianza declara la guerra al bando enemigo, entonces pasa a nuestro mando, como comandantes supremos que somos (no en vano, en la pantalla de opciones se destaca a Eisenhower...). Hay varios escenarios a elegir, cada uno empezando desde un año diferente. Después podemos configurar la dificultad de la partida y opciones como la niebla de guerra(Fog of War) y enseguida, comienza la acción. La disposición de las unidades de cada bando se despliega en el terreno hexagonal, con precisión histórica.
Siguiendo este planteamiento observamos como los alemanes tienen casi el grueso de sus fuerzas en el Este, preparados para atacar Polonia mientras que en el Oeste conservan sólo algunas divisiones, observadas por cierto desde la Línea Maginot por las tropas francesas. ¿Entonces podemos nosotros como aliados, aliarnos con Bélgica y Holanda para atacar a Alemania por sorpresa?No. Como ya decimos, no tenemos la opción de formar alianzas, sólo los eventos añaden países a nuestro bando. Por eso, cuando Alemania declara la guerra a Holanda y Bélgica, ya es demasiado tarde. Como véis, en CEAW prima la realidad histórica y el resto se deja a la destreza del jugador en sus acciones militares. El factor clave del juego son los puntos de producción. Estos se generan automáticamente al final de cada turno y sirven para reclutar tropas, actualizarlas o aumentar el nivel de investigación.
CEAW no sólo ofrece llevar el conjunto de las operaciones de cada bando. Como comandantes supremos debemos dirigir la investigación tecnológica, la actualización y refuerzo de las unidades y el despliegue de nuevas tropas. El panel de investigación es muy sencillo. Hay 5 ramas que investigar y cada nivel de laboratorio de cada rama nos cuesta unos buenos puntos de producción. Es clave elegir el esfuerzo científico de nuestro país, ya que una mala gestión en este campo puede hacer que nuestras tropas(según el caso) estén en condiciones mucho más desfavorables. En el panel de reclutamiento, podemos elegir que fuerzas necesitamos, entre ellas los generales. Los generales otorgan grandes beneficios a las tropas que son dirigidas por ellos. No obstante, hemos de resaltar que la gestión de las unidades es independiente, una a una. Por ello, un comandante puede mandar sólo una división, lo que significa que no podemos agrupar a varias divisiones bajo el mando de un sólo general. Esta es una de las grandes diferencias de CEAW con respecto a otros juegos. Por último, hay 2 botones en el panel inferior derecho que nos permiten reforzar a las divisiones gastadas en el combate y actualizarlas.
Commander: Europe at WarHay acciones especiales como el transporte de las tropas por red ferroviaria. Cada país tiene asignado una capacidad fija y si queremos llevar más tropas de las que permite nuestra red, deberemos gastar puntos de producción. También, las tropas estacionadas cerca de un puerto, pueden automáticamente embarcarse y su icono pasará a ser un circulo, signo de embarcación de transporte o convoy. Al término de cada turno, entramos en la fase de transporte de suministros. Los suministros por mar son generados automáticamente y no tenemos ninguna implicación directa en su gestión, sin embargo, deberemos encargarnos de, o bien destruirlos, o bien protegerlos, según sea el caso. Al acabar la fase, se nos mostrará la pantalla con la producción total de cada país y los avances tecnológicos efectuados. En este espacio de tiempo, también se producen eventos automáticos. Por ejemplo, el terrible invierno ruso se hace patente ya que, a partir de Noviembre de cada año, las unidades del frente oriental ven reducido su movimiento, llegando al caso de perder puntos de Efectividad, en el caso de las tropas del Eje.
El juego acaba el 1 de junio de 1945. Y habremos ganado según las condiciones de victoria que hayamos impuesto. Esto es vital. Un ejemplo: con los Aliados se conquistó a Alemania, pero a mediados de verano del 1945 todavía resistía la Italia fascista de Mussolini. Se ganó finalmente ya que el Eje no tenía por entonces ninguna capital que no fuera la propia Roma, mientras que los Aliados tenían en su poder Berlín o París. Es algo curioso que, en un juego que busca tanto la veracidad histórica, se plantee la paradoja de la Italia del Pacto de Acero, luchando con los aliados nazis ya rendidos. No obstante, ya decimos que la sensación general que transmite el juego es que los desarrolladores han buscado limitar las posibles variantes típicas de otros juegos. Los acontecimientos se suceden, más o menos, tal y como ocurrieron. En nuestra partida por ejemplo, no hubo necesidad de invadir Italia por Sicilia, aunque si que se luchó en el Norte de África.
Commander: Europe at War

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