Después de tres entregas con Dante como protagonista en esta última edición contamos con una novedad: Nero. Es un nuevo personaje (muy parecido a Dante) jugable. Es decir, la mitad de pantallas las haremos con un personaje y la otra mitad con el otro. La idea es buena, ya que después de 3 entregas se necesitaba un cambio así. Pero no basta con que la idea sea buena, ya que además tendría que estar bien aplicada y en este caso no lo está. ¿Por qué? Pues por qué las pantallas que primero jugamos con Nero las tenemos que volver a jugar después con Dante. Con pequeñas variaciones pero prácticamente iguales. Y esto es un inconveniente muy pesado. Además cada personaje tiene un sistema de lucha distinto, por lo que cuando nos hayamos acostumbrado a Nero nos costará un tiempo pillarle el truco a Dante, y esto en mitad de un juego no deja de ser una molestia. Jugabilidad a parte es un acierto la inclusión de los dos personajes, dando así más vida al juego (un pelín corto) y haciendo que cada jugador se posicione por un personaje. Yo personalmente me quedo con Dante.
Gráficamente el juego es bueno. No está al nivel de algunos juegos vistos últimamente, pero es más que aceptable dentro de la llamada nueva generación. Destacan principalmente las animaciones de los personajes y los enemigos, todos ellos muy bien realizados y con movimientos suaves y fluidos (aunque a veces parezcan de plástico). Además los jefes finales son sencillamente espectaculares (tienen un tamaño enorme) y van acompañados de unos imponentes recitales de efectos visuales y sonoros. Los escenarios (que tienen un tamaño considerable) son muy bonitos a la vista, especialmente las fases del bosque o la ciudad. Mención aparte merece el castillo. Cuando entras en él realmente tienes la sensación de haber entrado en un templo o iglesia de verdad. Su decoración entre gótica y barroca pone la piel de gallina. Realmente los gráficos están bien, pero creo que la next-gen puede (y debe) darnos mucho más.
NeroDurante el juego la música nos acompaña en cada momento pero sin llegar a molestar. En los combates se vuelve más dura y machacante, para que entremos en tensión, y no hay duda que lo consigue. Los personajes hablan con voces convincentes y bien caracterizadas… ¡pero en inglés! La traducción a nuestro idioma no le habría sentado nada mal y habría ganado muchos puntos. De esta forma si queremos enterarnos del argumento tenemos que leer constantemente (hay muchos videos hablados), o ser muy buenos con el inglés. Una pega para un apartado (el sonoro) muy cuidado, que el doblaje le hubiese encumbrado como uno de los mejores.
La jugabilidad del juego está muy equilibrada al principio, pero a medida que vamos avanzando, y nos van dando objetos y armas, se vuelve más complicado. Difícil incluso. Cuesta mucho ir cambiando de arma al mismo tiempo que te atacan. Además, Nero y Dante funcionan de forma diferente, cosa que nos complica aún más la tarea. A todo esto hay que sumarle que la cámara no nos ayuda especialmente, de hecho no nos ayuda nada. En los combates o cambios de sala la cámara se queda siempre unos segundos en una posición rara que nos desorienta totalmente. En cine existe la ley del eje, la cámara siempre tiene que situarse al mismo lado de este eje ficticio, sino el espectador se pierde. Esta ley no escrita del cine tiene la misma veracidad en los videojuegos, pero muchas compañías no la respetan, de hecho diría que ni la conocen. Pero no todo es malo. Una vez acostumbrados a esos pequeños errores nos encontramos con unos combates tremendamente divertidos, en los que no pararemos de dar golpes y disparar hasta terminar con todos los enemigos. Y es que los combates lo son todo en este juego, para avanzar en la historia necesitamos luchar constantemente al igual que para descubrir otras rutas o misiones ocultas (pocas pero muy variadas). Otro punto negativo lo encontramos en los escenarios, la mayoría de ellos, muy grandes. A bote pronto podría parecer algo bueno, pero cuando no sabes del todo que hacer o como resolver un puzzle se hace eterno vagar por el escenario sin saber donde estás o donde vas. Así pues nos encontramos con una jugabilidad un tanto compleja, con muchas exigencias vaya. Una jugabilidad que requiere práctica (mucha) para ser los mejores.
Y por terminar el apartado más importante de todos: la diversión. El juego es muy divertido de principio a final, especialmente en los combates. No hay un segundo de tregua. Además cada dos misiones (más o menos) nos toca pelear con un jefe final. La mayoría de ellos tienen una rutina para ser eliminados, pero su enorme tamaño, sus ataques o movimientos no nos lo pondrán fácil. El juego es cortito, dura entre 10 y 12 horas, aunque cuenta con dos niveles de dificultad, tiene misiones secundarias y podemos seguir jugando hasta tener los dos personajes al máximo. Todo esto alarga un poco su vida útil (no mucho). Como ya he dicho antes, un lastre importante en el juego es el hecho de tener que repetir las misiones (con pequeñas diferencias) con ambos personajes. Misiones distintas en escenarios distintos hubiese sido lo ideal, pero imagino que los chicos de Capcom querían tenerlo cuanto antes a la venta.
Dante en pleno combateMás misiones, misiones secundarias o más puzzles habrían hecho de Devil May Cry 4 un juego mucho más largo y divertido. Tal y como está ahora es un buen juego, pero con muchos aspectos por pulir (gráficos, doblaje, sistema de cámaras...). Aún así, si os gustan lo juegos de este género, os encanta el mundo de ultratumba, tenéis la necesidad de disparar si parar o simplemente sois unos fans de la saga este juego os gustará, y seguro que no parareís hasta pasároslo. ¿Que más se le puede pedir a un juego?

4 Comentarios
joan comentó
el miércoles, 27 de febreroDan comentó
el miércoles, 27 de febrerojohan mendes comentó
el martes, 11 de marzossn comentó
el jueves, 13 de marzo