Lo vamos a entender mejor con un ejemplo. Imaginaros que tenéis un hijo. Listo, simpático, alegre, que le gustan los videojuegos y además un poco rechoncho (nada grave, vamos). Ilusionado le compras el Wii Fit pensando que así aparte de jugar hará un poco de ejercicio. Buena idea. El problema viene cuando el niño empieza a jugar. Lo primero: IMC…. (Pensando)…. “¡Meeeec! ¡Gordo!” Este será el primer saludo del Wii Fit a tu hijito.
Hoy, con tantos problemas como hay en el mundo, que una máquina nos pueda llamar gordos a la primera de cambio quizá no sea lo mejor. Nadie se lo había planteado, pero ahora que veo las quejas y denuncias, pienso, lamentablemente, que tienen razón. Un mundo cargado de bulling, anorexia y bulimia no puede aceptar una máquina que te llame gordo sólo por pesar un poco más de la cuenta y en función del IMC, que todos sabemos es muy variable. Las distintas personas que se han quejado no piden la retirada del mercado del Wii Fit, todo lo contrario, están a favor de que fomente el deporte y una forma distinta de jugar. Sólo piden que en la caja, o manual de instrucciones, se especifique que esto de la IMC es poco fiable, y más en personas menores que estén en edad de crecimiento. Nintendo pidió disculpas, pero no pondrá estos avisos ni en la caja ni en las instrucciones. Es más, un portavoz de la compañía nipona afirmo que: “Wii Fit es todavía capaz de medir el IMC de gente que tenga entre 2 y 20 años, pero puede que no resulte del todo preciso en cuanto a los grupos menores de edad debido a los diferentes niveles de desarrollo”. Y yo que me pregunto: ¿Si ellos mismo aceptan su poca fiabilidad, que les costaría avisarlo? Es un tema suficientemente delicado como para dejarlo pasar, y creo que aquí, Nintendo, no ha estado a la altura. Rectificar es de sabios, esperemos que lo tengan presente.

2 Comentarios
Adrian comentó
el martes, 20 de mayoMorales comentó
el miércoles, 21 de mayo