Empecemos por Mass Effect, el primero de los tres en salir al mercado (11 de noviembre), un juego, donde, ciertamente, no habrá orcos, pero que, de cumplirse sus espectativas, puede convertirse en uno de los grandes del RPG en muy poco tiempo. Bioware, la compañía que nos brindó Neverwinter Nights, se pasa a la ciencia-ficción y nos adentra en una aventura espacial, exclusiva para Xbox 360, que nos pondrá en la piel del comandante Shepperd -al que podremos tunear a nuestro gusto con el editor- con el que combatiremos una raza de robots asesinos. Argumento a priori simple pero ateniéndonos a las declaraciones del presidente de Bioware, Greg Zeschuk, dispondrá de un buen guión que nos ofrecerá distintas posibilidades, aunque con limitaciones, a la hora de decidir nuestro destino y, sobretodo el de nuestro grupo. Grandes dosis de acción, con un sistema de combate en tiempo real pero con posibilidad de parar el tiempo para dar órdenes a nuestros compañeros y unos gráficos apabullantes -y si no, fijaros abajo en la textura facial de nuestro atractivo colega de batallas-, sumados al carisma de los personajes y al elaborado guión del juego hacen de Mass Effect un juego, a priori, imprescindible.
Mass EffectFallout, el título que Black Isle Studios popularizara años atrás cuando la ausencia de píxeles en los ordenadores era denominador común, ha cambiado de manos y ahora el encargado de llevarlo a la nueva generación será Bethesda Softworks, la compañía que con su Oblivion: Elder Scrolls ha llevado a los RPGs a niveles hasta hace poco impensables. Aún queda un año para que este RPG ambientado en un futuro post-apocalíptico llegue a nuestras tiendas pero ya se hablan maravillas de él. Solo hay que ver las capturas para darse cuenta que el apartado gráfico del juego, que utiliza el mismo motor que Oblivion, estará cuidadísimo y que la nueva perspectiva en primera persona lo hará mucho más jugable en consola. El mundo a explorar será algo más pequeño que el de Oblivion y, lejos de considerarlo una desventaja, Todd Howard, productor ejecutivo del juego, lo justifica y aclara que de este modo han podido crear a mano cada centímetro del mundo de Fallout 3 y dejar de lado los algorítmos que hacían algo repetitivo el paisaje de Oblivion, casi nada. Si, además, conservan el humor ácido característico de la saga e incrementan el nivel de interacción con el entorno de su hermano Elder Scrolls -a mi parecer, algo limitado-, conseguirán un digno sucesor de Fallout y uno de los títulos del año que viene.
Fallout 3Y vamos acabando con nada menos que Fable 2, la segunda parte del juego de Xbox y PC que nos permitió meternos en la piel de un joven desde su niñez y de convertirlo en todo un héroe o villano a través de nuestras acciones. Se trataba aquél de un RPG, tremendamente adictivo pero principalmente basado en el combate y, porqué no decirlo, con un sistema de lucha bastante limitado. Eso es precisamente lo que están intentando corregir los chicos de Lionhead para su secuela. Quieren aumentar la especacularidad del combate manteniendo la fórumula de un solo botón para todo. Ahora, la habilidad del jugador dependerá de su capacidad de pulsar el botón en el momento adecuado y de mantener la cadencia correcta para que el personaje haga uso de su entorno para acabar con los enemigos -ya sea mediante combos imposibles o lanzándoles un tonel a la cabeza-. Además, la capacidad de influir en nuestro entorno será esta vez más que notable. De hecho, según nuestras decisiones, poblaciones enteras pueden, simplemente, ser arrasadas para convertirse años después en un desolado campo, o bien prosperar hasta convertirse en verdaderas urbes.
Fable 2

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eliecer tuesca comentó
el viernes, 12 de octubre