La historia de Hotel Dusk es la de Kyle Hyde, un ex poli marcado por la 'desaparición' de su compañero Brian Bradley, que ahora ejerce (ahora es 1979, pero bueno...) de oscuro repartidor (¿?) para la empresa Red Crown. Un encargo de su jefe será lo que le haga acabar en el Hotel Dusk, donde conocerá al dueño, Dunning Smith, y después a un amplio repertorio de personajes. Desvelar más cosas de la trama sería una herejía... Gráficamente, el juego también destaca por su desmarque. Los personajes parecen trazados a lápiz y gozan de una curiosa movilidad, unas oscilaciones en el pelo, la ropa... que confieren a cada escena un aire de cómic especialmente bonito. Estamos ante un título en que los gráficos (una vez más decimos esto de un juego de Nintendo, pero es así) no son capitales y cumplen, con pocos recursos, casi al cien por cien. Y digo casi porque es cierto que en algún momento patinan.
El cara a cara con los demás personajes está logrado, aunque las animaciones de cada uno se repetirán hasta la saciedad, pero la exploración del entorno está planteada de una manera poco ágil. Intuitiva, pero poco ágil: demasiadas transiciones. Y en las escenas 3D, cuando estamos por ejemplo frente a una pared o puerta, la DS se nos queda más portátil que nunca... En sonido y demás, el juego ni destaca ni decepciona. El hecho de que carezca de voces le dota de menos realismo, aunque no nos engañemos: de haberlas, hubieran estado en inglés...
Dejamos para el final lo mejor, que es la trama, el guión del juego. Es el aspecto más cuidado y con el que más disfrutaremos, aunque habrá que armarse de paciencia en algunos momentos.

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Dan comentó
el jueves, 04 de octubre