Uncharted: the Drake’s Fortune es un juego de acción y aventuras. Podría ser perfectamente el resultado de la operación [(Indiana Jones – látigo) + (Lara Croft – tetas)] • (Prince of Persia – turbante). No estamos, así pues, ante un prodigio de la originalidad pero, si ser original implica hacer algo como Folklore o Viva Piñata, yo digo: oigan seamos sosos. Así que tenemos un protagonista tópico pero que funciona. Un tipo atractivo, irónico, valiente e impertinente, acompañado por una reportera con los mismos atributos (y un par más) con la que entablará la clásica relación de amor y odio que, seguro, acabará en un rápido revolcón en algún hotel de Venecia. Juntos, se embarcarán en una trepidante aventura que les llevará tras el oro de la ciudad perdida de El Dorado.
Drake y Elena, muy guapos ellosGráficamente, Uncharted es un prodigio visual. Caminar por una selva donde cada hoja de cada planta parece distinta, atravesar arroyos y cascadas de agua cristalina, ver como pájaros exóticos revolotean por los árboles, y todo ello envuelto de una iluminación muy efectiva, es, sencillamente, espectacular. Muy logrados están también los personajes que, aunque su piel tiene un extraño brillo que los hace parecer de plástico, muestran expresiones bastante reales (a años luz de las de Mass Effect eso sí) y movimientos muy creíbles. El apartado técnico es, así pues, excelente y más aún si le sumamos detalles como la ropa que se empapa al mojarse y se va secando lentamente, el buen doblaje y la notable banda sonora.
¡Eco!, eco, eco, eco...Y si Uncharted brilla por su apartado técnico, también lo hace por su jugabilidad. El equilibrio entre exploración, plataformas al estilo Prince of Persia, acción pistola en mano y huidas al más puro estilo Carl Lewis está muy bien balanceado y, lo convierte en este en un juego adictivo, con el que podrías estar horas sin parar de jugar. Las cinemáticas, muy logradas, colaboran aún más a hacer de este Uncharted un juego viciante al que ahora mismo estaría jugando si no fuera la ya mencionada muerte de la Play. Dejadme acabar con una recomendación: jugadlo en modo difícil. Y es que tras las dos primeras horas de juego uno llega a la conclusión que para morir en Uncharted uno debe suicidarse y es que (como mínimo al principio) este es un juego rematadamente fácil. Lo corroboraremos en la review. Hasta entonces.

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Anonimo comentó
el miércoles, 23 de enero