Piensa en la saga Call of Duty, mezclada con toques a lo Metal Gear Solid, y con una ambientación actual repleta de referencias políticas, tráfico de influencias y la amenaza constante del terrorismo. Eso es Call of Duty 4, aderezado con un apartado gráfico de nueva generación y un desarrollo en todo momento cinematográfico. Resaltando las situaciones espectaculares (la primera misión concluye con una huida frenética de un barco en plena tormenta), en Call of Duty 4 todo está medido para que la ambientación te meta de lleno en el juego y acabes pensando que realmente eres un marine novato que tiene mucho que aprender y que se está jugando la vida.
Nada distinto en cuanto a la primera persona que domina el juego, sólo que está vez no serás Rambo sino que formarás parte de un pequeño pelotón (al menos al principio), y tu papel será incluso secundario dentro de él. Tendrás que esperar a que tus compañeros abran puertas, indiquen la estrategia a seguir, etc., y entonces podrás tener tu momento de gloria, en caso de quererlo. Esto, unido a una historia que, si bien puede ser que no esté enlazada, sí presenta pequeñas historias de un trabajo excepcional, hacen comprender el por qué los que ya lo han jugado (y son diestros en este tipo de juegos) lo han terminado en pocas horas: Call of Duty 4 es un juego tan intenso y tan elaborado, que hubiera lleva demasiado tiempo hacerlo más largo. Esa es mi primer impresión al jugar, y espero corroborarla a los próximos días. ¡A la guerra!









2 Comentarios
jozu comentó
el sábado, 21 de febreroAnonimo comentó
el lunes, 13 de julio