La revista búlgara Gamers Workshop tuvo la razón en su día: Todos los NFS deben ser divididos en dos grupos. Hasta el año 2000 estos títulos fueron desarrollados por el grupo EA Canada, que nos hacía vivir las carreras con coches de lujo en preciosas pistas en los Alpes, las costas de Francia, los Pirineos y muchos otros lugares donde sería interesante competir. En estos NFS se buscaba el placer de la conducción y daba igual si el comportamiento del coche era real o no. Lo que uno siempre quería era quitarse del medio esos BMW y conseguir los Ferraris, MC Laren, Lamborghini y Porsches con los que hacer morder el polvo al rival.
Need for Speed Pro StreetDespués de que EA arrasase con su NFS Porsche, en el año 2000, decidió cambiar de política, sin que aún nadie sepa por qué. EA Canadá fueron enviados a desarrollar FIFA y de NFS se ocupó un nuevo estudio llamado Black Box. Su primer título fue NFS Hot Pursuit 2, que sólo consiguió ensuciar el nombre de la primera entrega que en su día revolucionó los juegos de velocidad. Para compensar el fracaso, Black Box puso manos a la obra y sacó un tremendo NFS allá en el 2003 llamado Underground. Sin duda uno de los mejores de la saga. Con el éxito a la vista todo empezó a decaer de nuevo. EA se ocupaba de crear juegos comerciales con mucho tunning (estando éste muy de moda) y poca competición al volante. Underground 2 fue un título largo y aburrido a la hora de customizar el vehículo, Most Wanted volvió por enésima vez a las persecuciones policíacas pero pareció más bien un GTA donde tenías que huir de la poli que un NFS. En todas las carreras eras perseguido, al comprar un coche, eras perseguido, siempre te perseguían. El Carbono, mezcló todo lo anterior y por fin salió una buena entrega, original y en la que la habilidad al volante se pedía en muchos y diferentes tipos de pruebas. Era el momento de hacer una pausa de mínimo año y medio pues ya teníamos un buen NFS al que jugar y crear algo nuevo, diferente del tunning con el que sustituir a la anterior entrega. Pero EA, otra vez súper comercial siguió con lo suyo. Cuatro meses después salía el primer vídeo de NFS Pro Speed. ¿Cuál es el resultado? – Adivinad.
Bien chicos, vamos a darle caña a esto…
Desde NFS U2, hasta ahora todos los NFS tenían una historia que te enganchaba. Aunque MW y U2 no fueros tremendos juegos, sí que tenían ese pique con el que te pasabas por lo menos el 40% del juego. Además, joder a Razor en Most Wanted y a Darius en Carbono era todo un reto. Ahora, también hay un chino al que ganar pero no es tan original y el juego no consigue engancharte.
Escenarios
Hasta el año 2000 los escenarios eran pistas por separado y desde el año 2000 eran barrios a conquistar. ¿Y ahora? Pues circuitos olvidados en los desiertos americanos donde van cinco frikis a ver carreras de Drags americanos. También hay carreras en la cuidad, donde uno se puede fijar en cómo las texturas de Most Wanted han sido literalmente copiadas y pegadas en los nuevos circuitos. Se trata sin duda alguna de los escenarios más vacíos y aburridos de toda la saga NFS.
Need for Speed Pro StreetConducción
Aquí entra la duda: ¿Analizar a PS como un juego de simulación o bien un arcade? Como simulación, deberíamos compararlo con Forza Motosport 2, PGR4, Toca Race Driver, etc. La verdad es que si tengo que analizarlo como simulador, le plantaría un 5 y apaga y vámonos. Prefiero, así pues, meterlo en el género de Arcade Realista. Es decir, conducción arcade con comportamiento un tanto realista del coche. Como lo fue NFS Porsche. En este caso Pro Street es un Carbono cuyo control es más automático (controlado por el ordenador en frenadas y giros) lo que hace más difícil tomar las curvas. Este control se puede eliminar parcial o totalmente, en mi opinión cuanto más eliminas la ayuda de conducción, más fácil se vuelve el juego. No es tan difícil como lo vende EA. El juego, pretende alcanzar el realismo también con la física. Esto crea claras diferencias respecto a los anteriores NFS, consiguiendo más realismo. A la mínima que pegues un salto y pierdas el control del vehículo, el coche vuelca, se rompe en mil pedazos y te toca reparar y correr de nuevo. También se te exige conducir limpio ya que estamos hablando de carreras legales.
Al igual que la anterior entrega, cada uno busca su estilo. ¿Quieres un coche rápido o manejable? Eso depende de ti. Las opciones de modificación son las más numerosas de la saga, donde sobre todo destaca el autosculp. Puedes ajustarlo casi todo y además de ello adaptarlo a los diferentes tipos de coches, eligiendo entre muscle, exóticos y tunning aunque aquí no están tan divididos como en Carbono.
Need for Speed Pro StreetQuiero un coche, pero hay tanta variedad…
En este apartado EA sí que no ha fallado. Hay vehículos para aburrir pudiendo tener varios configurados para cada diferente tipo de prueba. Hay pocos vinilos pero aún así las mejoras visuales llevan a millones de combinaciones debido a la multitud del resto de piezas visuales. Así, cada uno tendrá su coche ÚNICO.
El día de la carrera…
En NFS, la cosa siempre ha consistido en ganar la carrera para pasar a la siguiente. Pero ahora no es justamente así. Hay un día de varias carreras donde debes ganar la mayoría para dominar. Puedes practicar, modificar tu coche, ver el de los demás y correr cuando tú quieras. Los problemas de Pro Street no acaban aquí. Los menús son los más liosos que he visto debido a su estilo artístico y es todo un sufrimiento moverte por ellos. Además, se te exige modificar tu coche desde el principio con lo que no te da tiempo para coger práctica y experiencia para la primera modificación como pasaba en los otros títulos. Además la banda sonora es mil veces peor que la de las anteriores entregas y uno se pregunta por qué, ya que, a pesar de todo, EA Black Box siempre elegía con cuidado sus listas de canciones.
Need for Speed Pro StreetGráficamente el juego luce muy bien, y el multijugador es sólido e interesante. Conviene tener en cuenta que los autores han intentado hacer algo original, siendo el primer juego de la saga que se dedica a este tipo de competición. Por lo cual les aplaudo. Estos tres puntos son posiblemente los más interesantes de la entrega de este año. Pero aún así, se trata de un título desarrollado con rapidez debido a la comercialidad de Electronic Arts. Su escaso manual y triste carátula lo desvelan. No me ha gustado tampoco la política publicitaria de la compañía, que debido a las malas críticas, decidió atraer a fans con imágenes de mujeres desnudas –hay que tener en cuenta que es un juego calificado para niños mayores de tres años-. Creo que EA debe tomarse un descanso, debe volver a llamar a EA Canadá para, en un par de años, desarrollar un título como Dios manda y matar así esta racha de altibajos de las últimas seis entregas.

6 Comentarios
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