Es posible que Ratchet & Clank no existiera sin esa pequeña maravilla que salió a finales de 2001 para PlayStation 2 llamada Jak & Daxter. El juego de Naughty Dog, en exclusiva para la consola de Sony, abrió la veda para que un juego del género de plataformas al menos aspirara remotamente a rivalizar con los clásicos del género, canonizados después de años y años por parte de Nintendo y Sega. El mencionado título era una vistosísima apuesta por un desarrollo plataformero clásico con muchos toques de acción, combinando habilidad con una historia atrayente, amén de un apartado gráfico de aúpa.
Ratchet and Clank: Armados hasta los dientesEn esa línea apareció el primer Ratchet & Clank, tan sólo un año después y de la mano de Insomniac Games, también First Party de Sony. Y pese a que el planteamiento era tremendamente similar (un héroe, un ayudante a hombros, y una mezcla de géneros gratamente vistosa), fue recibido con los brazos abiertos por una comunidad de jugadores que lo más cerca que había estado de los plataformas había sido con 'obras' como Spyro o Crash Bandicoot. Todo esto para llegar hasta donde estamos ahora: la nueva generación. ¿Qué significa esto? Pues que Ratchet & Clank: Armados hasta los dientes es precisamente eso: más y mejor. Nada nuevo bajo el Sol, como ya sucedió con su primer capítulo; pero al mismo tiempo un apartado gráfico excelso (especialmente si se juega en alta resolución), un desarrollo perfectamente milimetrado para no aburrir en ningún momento, y la certeza de estar ante el primer gran juego de plataformas para PlayStation 3.
Entonces, ¿por qué se lleva un 8 un juego que apenas ofrece nada nuevo? Pues porque lleva hasta el límite todo lo que ya habíamos visto en entregas anteriores. En Armados hasta los dientes hay más plataformas que nunca (incluso con teletransportadores en algunos niveles que recuerdan al glorioso Super Mario Galaxy), y la dificultad se ha incrementado hasta el punto que moriremos bastantes veces; hay más acción que nunca, con nuevas armas (ya lo dice el subtítulo del juego); y hay más jugabilidad que en cualquier otro juego del catálogo actual de PS3; más variedad, más diversión sin tapujos, sin preguntas, directa al grano. Como tiene que ser.
Ratchet and Clank: Armados hasta los dientesPara acabar de redondear la sensación general encontramos una historia simple pero efectiva que, con los habituales toques de humor y parodia, nos llevará a visitar diversos planetas (¿quién ha vuelto a decir Mario Galaxy?) de un futuro amenazado por una peligrosa dictadura, y el cuidadísimo acabado final con el que Sony dota a sus productos: es decir, traducción, doblaje al castellano (y con mucha dignidad, por cierto), y un kit de prensa (con transmisión de radio incluida) que casi hace pensar que en breve esto de los videojuegos sustituirá al cine como paradigma del arte total.









4 Comentarios
HULKSON comentó
el domingo, 13 de eneroAleix comentó
el domingo, 13 de eneroAnonimo comentó
el lunes, 14 de eneroAnonimo comentó
el miércoles, 14 de mayo