Twilight Princess es quizá el Zelda más esperado de todos los tiempos, por varios motivos. Para empezar, es el primer desembarco multiplataforma de Link: Wii y GameCube comparten al héroe verde; además, es también el primer Zelda que sale al mismo tiempo que una nueva consola (Wii). En segundo lugar, el absoluto protagonismo del mando en el caso de Wii provoca un terremoto en la manera de controlar a Link (en mi caso, creo que terremoto positivo, pero de eso ya hablaremos más adelante). Finalmente, Twilight Princess ha vuelto a apostar por unos gráficos realistas en detrimento de la estética cel-shaded que tanta polvareda levantó en la anterior entrega de la saga, Wind Waker. Todos estos elementos, además de lo obvio (estamos ante una de las tres o cinco series de videojuegos más importantes de todos los tiempos), hacen de Twilight Princess un juego digno de analizar con lupa. Vamos allá...
El nuevo look de Link, nada que ver con Wind WakerEn verano de 2000, Nintendo presentó su por aquel entonces nueva consola: GameCube. Con ella, se mostró al mundo un video de lucha entre Link y Gannon, realmente espectacular y que mostraba una línea gráfica continuista con respecto a Ocarina of Time y Majora´s Mask. Cuando posteriormente salieron a la luz las primeras imágenes de lo que acabaría siendo aquel Zelda, Wind Waker, los fans se dividieron. Por un lado estaban los que se sentían ofendidos ante el cambio de estilo, demasiado ¿infantil?; por otro, quienes se quedaron prendados de la luz, el colorido y la definición exquisita que caracteriza al cel-shaded (y entre los que personalmente me incluyo). De todas maneras, estaba cantado que después de Wind Waker la saga volvería a la línea "seria", pese a que nadie discute que ese Zelda fue un exitazo.
Los combates pintan así de bienÉsta es una parte del "contexto gráfico" en que se sitúa Twilight Princess. La otra mitad la forma el mercado, o sea, la competencia: PS3, Xbox 360... La next-gen, los gráficos hiperrealistas.
Y por lo tanto, una de cal y otra de arena. Twilight Princess es un muy digno título de lanzamiento de Wii y el mejor Zelda gráficamente, excluyendo al cel-shaded Wind Waker, a quien hay que dar de comer aparte. Link se nos muestra en las puertas de la adolescencia, magníficamente caracterizado tanto de lobo como de humano. Las expresiones faciales están especialmente trabajadas, aunque un poco por debajo de la expresividad de Wind Waker.
Link, en su pueblo aún sin túnicaLo mejor, sin duda, son los escenarios. Empezando por el pueblo de Ordon, los efectos de luz son cálidos y realistas. Los dos principales animales del juego, además, se salen: Link lobo y, sobre todo, nuestra yegua Epona. En general, estamos ante un Zelda gráficamente soberbio, que no impactará a nadie ajeno a la saga (para eso ya hay otros títulos de verdadera next-gen) pero que devolverá la magia a los acérrimos seguidores de Link. El único pero son algunas texturas en campos abiertos, poco definidas, y una ligera sensación de "ver borroso" en algunos momentos. Pero en general, Nintendo puede estar feliz con el trabajo gráfico realizado.
De pesca con el WiimandoUna vez más, Koji Kondo toma el mando cuando toca hablar de música. Y es que las músicas son una de las partes quizá menos consideradas de los videojuegos, pero más relevantes en el universo Zelda. ¿Quién no se emociona con esa mítica melodía cada vez que abrimos un cofre y descubrimos un valioso objeto? ¿O se siente más héroe cuando escucha de fondo el Main Theme mientras recorre Hyrule? En Twilight Princess tenemos la música de siempre y nuevas melodías a la altura de las circunstancias. Esta vez no dispondremos, como en otras ocasiones, de ocarinas o batutas con las que crear música. Ahora podremos recurrir a briznas de hierba para silbar (como humanos) o, directamente, a nuestra voz para aullar (como lobos). Y la gran novedad de Wii: el altavoz en el mando. Un detalle tan aparentemente tonto como poner un altavoz en el mando dota a Twilight Princess de un extra de inmersión en el juego que sí, se agradece. Es un sonido bidimensional, entre las cosas que pasan cerca (la cuerda destensada del arco) y las que pasan lejos (la flecha clavada). Como casi siempre, un Zelda nos deja un inmejorable sabor de boca en lo que al sonido se refiere.
Midna y Link versión loboResolvamos la siguiente ecuación: si los Zelda son tradicionalmente muy jugables y ahora le añadimos un caramelo como el Wiimando... ¿qué nos queda? Pues un Twilight Princess. La última entrega de Zelda para la última consola de Nintendo nos permite usar más manos y dedos que nunca. Con la mano derecha accedemos, mediante los botones, al menú y a asignar los objetos; un movimiento de izquierda a derecha nos permitirá sacar la espada, y posteriormente atacar. Con la izquierda moveremos el cuerpo, caminando, corriendo... y también nos servirá para mirar o enfocar. Si la movemos lateralmente, haremos un ataque circular.
Gracias al Wiimando, la implicación en la acción es mayor dentro de un juego altamente jugable, con una historia básica muy elaborada y larga, con multitud de mazmorras y enemigos, y muy rico en "side-quests". Llenar nuestra barra de corazones, por ejemplo, será esta vez más complicado: necesitaremos los nueve contenedores repartidos por el territorio, y contrariamente a la norma no nos harán falta cuatro piezas de corazón, sino cinco. O sea, 45 cachitos... Estamos seguramente ante el Zelda con más escenas de vídeo. ¿Aburrido? No, enriquecedor. La belleza gráfica de estas escenas es un punto a favor, y la buena historia que hay detrás se complementa a la perfección. Que tanto vídeo no merme la jugabilidad es realmente agradable.

11 Comentarios
Consolas :: ¡Wiiespada! ¡La quiero para ayer! comentó
el martes, 07 de agostoALBA comentó
el lunes, 20 de agostoedward comentó
el lunes, 20 de agostoAnonimo comentó
el martes, 21 de agostoanton comentó
el miércoles, 12 de septiembreantonio comentó
el domingo, 16 de septiembreCristina comentó
el lunes, 05 de noviembreDani comentó
el lunes, 05 de noviembreAnonimo comentó
el martes, 06 de noviembrealejandro comentó
el domingo, 18 de noviembrejuany comentó
el jueves, 19 de junio