Hay dos maneras de hacer esta review: partir de la base de que toooooodos ya conocéis y habéis jugado a Trauma Center: Under the Knife o fingir que nadie lo ha hecho. Y seré sincero. Yo no lo he jugado, así que partamos de cero.
Trauma Center es la definición casi perfecta de juego lineal. Una historia, una buena trama dividida en capítulos, y una operación para generar adrenalina. Así iremos avanzando, asumiendo el rol de Derek Stiles, desde nuestros titubeantes inicios en el hospital hasta ingresar en... bueno, ya iréis jugando y lo veréis. El desarrollo del juego es cien por cien japo; y me explico. Diálogos tremendistas, dibujos manga, giros argumentales teatrales y la inclusión de algo taaaaan científico como el toque curativo. El toque curativo es a Trauma Center lo que los superguerreros del espacio a Dragon Ball: una especie de ahora me pongo chulo y verás cómo curo a este tío... dibujando una estrella. Sí, amigos, porque el toque curativo de marras se realiza dibujando una estrella en el aire mientras estás operando. Lo dicho, muy japonés...
"Tranquila, nena, lo tengo todo bajo control... por cierto, ¿qué haces esta noche?"Pero empecemos por el principio. Operar es fácil. O normal. O difícil. Porque tú eliges, maifrend. Por lo que se ve, es una de las grandes novedades de la versión Wii: poder cambiar de nivel de dificultad entre operaciones. Es decir: pongamos que empiezas con un nivel de dificultad medio, superas tres o cuatro operaciones, te creces, seleccionas el nivel difícil, superas un par más y luego te estrellas irremediablemente hasta que en un acto de nobleza (ya has matado siete veces al mismo paciente) decides bajarte el nivel (y, acéptalo, también los pantalones). Perfecto, porque después de esa misión podrás nuevamente reajustar el grado de dificultad.
Lo mejor del juego es el control, compartido salomónicamente por wiimote y nunchuk. Con este último básicamente escogerás qué instrumento usar, a través del pad de 8 direcciones, mientras que con el primero aplicarás las acciones de dicho instrumento. Un control muy intuitivo, con cuyo dominio nos haremos rápidamente. Quizá lo peor de él sea que a veces cuesta definir si, con el pad del nunchuk, estamos seleccionando el bisturí o la aguja.
Respecto a las operaciones en sí, seguirán casi siempre unos patrones comunes. Empezaremos con una incisión, seguiremos por resolver parcialmente el marrón de turno y lo más probable es que nos aparezcan complicaciones sorprendentes, con los consiguientes gritos de la enfermera y nuestra pertinente sangre fría para resolverlo. Sí, nuevamente, muy japo... Al final, dosis de aguja y venda y como nuevo.
Derek y Angie (no, no tendrían las proporciones del Hombre de Vitruvio...)Así que por un lado tenemos una historia lineal, calcada casi a la de DS (aunque con un personaje nuevo, la doctora Nozomi Weaver, que protagonizará algunos capítulos paralelos a la trama principal), y con los mismos ingredientes básicos. Pero por otro tenemos un control muy potente, una buena trama (paciencia, eso sí, porque tendremos que leer bastante) y variedad de operaciones.

2 Comentarios
mini comentó
el viernes, 21 de septiembreI love trauma center comentó
el jueves, 13 de marzo